Pienso mucho en ese día...

 El estacionamiento de relaciones exteriores y dos corazones a punto de estrellarse en la banqueta..
Ojalá hubiera aceptado ese...¿café?¿ cena?,  lo que sea que ofeciste a final; ya no lo recuerdo. Ojalá hubiera tomado esa oportunidad, esa pausa, ese pulsar en el universo,  que nos ofrecía ser todo lo que nos prometimos ser,  una oportunidad de deshacer el daño inminente que estábamos causándonos y por causarnos.

Ojalá, ojalá me hubiera quedado, pienso en esos segundos mucho más a menudo de lo que crees, de lo que quisiera...  aún mucho después de que dejé  de decir tu nombre en las noches como un rezo, una súplica al universo para que volvieras, estaba tan segura que nuestro destino nos tenía tejidos uno al otro que esperaba que la vida  tendría el detalle de reunirnos.

Me pregunto constantemente,  cuántas  veces cabe en la boca un te amo sincero,  cuantos para siempre se pueden jurar en  una misma vida y de cuántas vidas puede uno ser el amor.

Que ya no sé si mi corazón tenga la honestidad de pronunciar otro te amo,  la elasticidad de prometer otro por siempre y el valor de intentar ser el amor de otra vida.

No sé si te dije el último te amo honesto, para siempre... amor de mi vida.






Comentarios

Entradas más populares de este blog