Recuerdas la primera vez que volaste? Yo no recuerdo la mía, pero la tuya sí, tu cara de emoción cerca de la ventanilla viendo por primera vez las nubes desde arriba con tus ojos grandes de luna.
Pienso mucho en ese día... El estacionamiento de relaciones exteriores y dos corazones a punto de estrellarse en la banqueta.. Ojalá hubiera aceptado ese...¿café?¿ cena?, lo que sea que ofeciste a final; ya no lo recuerdo. Ojalá hubiera tomado esa oportunidad, esa pausa, ese pulsar en el universo, que nos ofrecía ser todo lo que nos prometimos ser, una oportunidad de deshacer el daño inminente que estábamos causándonos y por causarnos. Ojalá, ojalá me hubiera quedado, pienso en esos segundos mucho más a menudo de lo que crees, de lo que quisiera... aún mucho después de que dejé de decir tu nombre en las noches como un rezo, una súplica al universo para que volvieras, estaba tan segura que nuestro destino nos tenía tejidos uno al otro que esperaba que la vida tendría el detalle de reunirnos. Me pregunto constantemente, cuántas veces cabe en la boca un te amo sincero, cuantos para siempre se pueden jurar en una misma...
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